Política de privacidad
Última actualización: 15 de octubre de 2026
Esta política explica tres cosas distintas: qué pasa cuando visitas esta web, qué pasa cuando compras un bono de lecturas y qué pasa cuando usas la aplicación. Están separadas a propósito, porque no funcionan igual.
Quién está detrás de esta web
- Titular: Fiscalidad y procesos automatizados, SL
- NIF: B22991186
- Datos registrales: Inscrita en el Registro Mercantil de Tarragona, sección 8, hoja T-64710, inscripción 1
- Domicilio: Calle Industria 24, 1 · 43800 Valls (Tarragona), España
- Correo de contacto: hola@verigastu.com
- Teléfono: +34 623 513 354
- Sitios web: verigastu.com · verigastu.es · app.verigastu.es
1. Cuando visitas esta web
Esta web no usa cookies propias, ni analítica, ni botones sociales. La única pieza de un tercero es la comprobación antirrobots del formulario (Turnstile, de Cloudflare), que solo se pone en marcha cuando empiezas a rellenarlo y puede guardar y leer datos técnicos en tu navegador para esa comprobación: te lo explicamos más abajo.
Como en cualquier sitio, el servidor que aloja la web (Hostinger) registra automáticamente datos técnicos de las visitas —dirección IP, fecha, navegador— para poder servir las páginas y protegerse frente a abusos. Esos registros los gestiona el proveedor de alojamiento conforme a su propia política.
El formulario para pedir el código
Es el único sitio de esta web donde te pedimos datos. Recogemos tu nombre, tu correo electrónico y, si quieres contárnoslo, a qué te dedicas.
- Para qué: responderte, valorar si encajas en esta fase de pruebas y, si procede, enviarte tu código de acceso. Para nada más.
- Base legal: tu propia solicitud —relación precontractual— y el consentimiento que marcas en la casilla del formulario.
- Dónde acaba: tu solicitud se apunta en un fichero del servidor donde está alojada esta web, en una carpeta que no es accesible desde internet. Cada pocos minutos, un programa del titular alojado en Google (Google Apps Script) recoge las solicitudes pendientes, envía desde el buzón del titular el correo con las instrucciones y borra tu solicitud de ese fichero. Algunos días de mucha demanda, tu solicitud espera en ese fichero hasta que le toca, por orden de llegada: normalmente al día siguiente y, excepcionalmente, unos días más. Para no enviar dos códigos de prueba al mismo buzón, ese programa guarda, en Google, qué código ha enviado a cada dirección de correo y cuándo; y nosotros apuntamos qué nombre de usuario, del tipo «usuario12», corresponde a cada correo, para poder atenderte. No hay herramienta de marketing ni lista a la que te apuntemos.
- Cuánto tiempo: mientras dure la fase de pruebas y el tiempo necesario para atender responsabilidades legales. Puedes pedirnos que lo borremos cuando quieras.
- Qué no hacemos: no te enviamos publicidad, no vendemos tus datos y no los usamos para perfilarte. Lo que recibe Cloudflare al comprobar que eres una persona, y en qué calidad, se explica justo debajo.
El servidor guarda además una huella (hash) de tu dirección IP, no la dirección en sí, para frenar el envío masivo del formulario. Esa huella sigue siendo un dato personal: se calcula sin clave, así que con medios técnicos se podría llegar a averiguar la dirección IP de la que sale. Deja de contar a la hora y se borra del fichero la próxima vez que se registra una solicitud.
La comprobación de que eres una persona. Para frenar los envíos automáticos, el formulario usa Turnstile, un servicio de Cloudflare (Cloudflare, Inc., Estados Unidos). Se pone en marcha cuando empiezas a rellenar el formulario (al entrar en uno de sus campos), no antes: si solo lees la página, no se carga. Entonces Turnstile trata señales técnicas, como tu dirección IP, la huella digital TLS de la conexión, la cabecera User-Agent de tu navegador y la web desde la que se usa, para decidir si quien lo rellena es una persona; casi nunca te pide nada, y como mucho, que marques una casilla. Al enviarlo, nuestro servidor le manda a Cloudflare el justificante de esa comprobación y tu dirección IP para confirmarla. Nosotros no guardamos ni el justificante ni el resultado, salvo cuando la comprobación falla por un problema nuestro: entonces anotamos el motivo junto a tu solicitud y te contesta una persona. Según la documentación de Turnstile (consultada el 30 de septiembre de 2026), Turnstile no accede a lo que escribes en el formulario. Base legal: nuestro interés legítimo en proteger el formulario frente al abuso automatizado (artículo 6.1.f del RGPD). Cloudflare describe este tratamiento en su Turnstile Privacy Addendum (versión del 18 de junio de 2025, consultada el 30 de septiembre de 2026): dice que esas señales son «estrictamente necesarias» para detectar y bloquear robots, y que las trata como encargado del tratamiento para proteger la web y como responsable para mejorar su detección de robots; no indica cuánto tiempo las conserva. Su política de cookies (versión del 19 de octubre de 2023, consultada el 30 de septiembre de 2026) clasifica como estrictamente necesarias las cookies de sus productos de verificación antirrobots. Puedes oponerte a este tratamiento: si no quieres pasar por la comprobación, escríbenos a hola@verigastu.com y tramitamos tu solicitud a mano.
Si prefieres no usar el formulario, escríbenos directamente a hola@verigastu.com: trataremos tu mensaje igual y con la misma finalidad.
La primera respuesta que recibas es automática: te la manda ese programa. A partir de ahí te contesta una persona.
2. Cuando compras un bono de lecturas
Las lecturas con IA se compran por bonos prepago. El pago se hace en una página de pago de Stripe, nuestro proveedor de pagos, a la que llegas desde el botón de cada bono. Después te enviamos por correo tu código o la recarga; la factura te la manda Stripe. Si pagas con los enlaces de pago que te mandamos por correo, que llevan tu nombre de usuario, la recarga se hace sola en cuanto Stripe cobra el pago.
- Qué datos: tu nombre, tu NIF, tu dirección de facturación y tu correo electrónico, que escribes en la página de pago, y los datos de la compra (qué bono, cuánto y cuándo). Los datos de tu tarjeta los escribes en esa misma página y los trata Stripe: a nosotros no nos llega el número completo de la tarjeta, y no lo guardamos.
- Para qué: ejecutar la compra y enviarte lo que has pagado; emitir la factura, que estamos obligados a expedir porque el artículo 2.2.a) del Reglamento de facturación (Real Decreto 1619/2012) exige factura «en todo caso» en las operaciones «en las que el destinatario sea un empresario o profesional que actúe como tal»; y cumplir nuestras obligaciones fiscales y contables.
- Base jurídica: el artículo 6.1.b) del RGPD, porque «el tratamiento es necesario para la ejecución de un contrato en el que el interesado es parte o para la aplicación a petición de este de medidas precontractuales», y el artículo 6.1.c), porque «el tratamiento es necesario para el cumplimiento de una obligación legal aplicable al responsable del tratamiento»: la de facturar y la de conservar las facturas.
- Cuánto tiempo: el que la ley nos obliga a conservar la factura. El artículo 19.1 del Reglamento de facturación manda conservar las facturas «durante el plazo previsto en la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria», cuyo artículo 66 fija en cuatro años la prescripción del «derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación»; y el artículo 30.1 del Código de Comercio obliga a conservar «los libros, correspondencia, documentación y justificantes concernientes a su negocio, debidamente ordenados, durante seis años, a partir del último asiento realizado en los libros». Conservamos la factura, y con ella tus datos, durante esos seis años como mínimo; el resto de datos de la compra, mientras dure la relación y lo que exijan esas mismas obligaciones.
- Dónde: en Stripe, que cobra el pago y genera la factura, y en nuestra contabilidad. Cuando Stripe cobra un pago, avisa al servidor de la aplicación para que te cargue el bono en ese momento. Ese aviso, firmado por Stripe, trae todos los datos del pago, también tu nombre, tu NIF, tu dirección y tu correo, porque Stripe lo envía entero y no deja elegir qué datos manda; el servidor no los usa ni los guarda. De cada pago solo anota el nombre de usuario del tipo «usuario12» que llevan los enlaces de nuestro correo (nunca tu nombre ni el código), el bono, el importe, la fecha, la referencia del pago en Stripe y si la recarga se hizo sola o a mano; y a tu código, que se le han sumado tantas lecturas en tal fecha. Qué nombre de usuario corresponde a cada compra lo apuntamos además en nuestro registro de ventas, para atenderte.
Stripe tiene su propia política de privacidad, en stripe.com/es/privacy (versión del 16 de enero de 2026, consultada el 26 de septiembre de 2026). Dice que, «dependiendo de la actividad, Stripe asume la función de “responsable del tratamiento” o “encargado del tratamiento”», y que, cuando actúa como encargado del tratamiento para un comercio, trata los datos del cliente final «de conformidad con nuestro acuerdo con el Usuario Empresarial y sus instrucciones legales». En qué calidad actúa en cada paso de tu compra lo fijan esa política y las condiciones de Stripe que aceptamos al usar su servicio; las finalidades para las que trata datos por su cuenta, como la detección del fraude, las describe esa misma política. Parte de esos datos puede tratarse fuera del Espacio Económico Europeo, con las garantías que allí se indican.
3. Cuando usas la aplicación
La aplicación está construida para que tus datos fiscales se queden en tu dispositivo. Solo pasan por nuestro servidor cuando la IA lee un justificante: el servidor no lo guarda y se lo pasa al proveedor de la IA, como se explica abajo. En concreto:
- Sin registro ni contraseñas: tu código hace de cuenta. No te registras ni creas ninguna contraseña: entras con un código personal que te enviamos por correo. Ese código te identifica, así que lo tratamos como tu cuenta. En el servidor de la aplicación cada código figura solo con un nombre de usuario del tipo «usuario12», sin tu nombre ni tu correo, y no hay ninguna base de datos nuestra con tus gastos: de cada código, el servidor solo guarda lo que explica el último punto de esta lista. Puedes pedirnos que borremos tu código y sus datos cuando quieras: te explicamos cómo en Borrar tu código y sus datos.
- Tus gastos, tus fotos, tu perfil y tu libro de provisiones de fondos y suplidos —con el nombre y el NIF de los clientes que apuntes en él— se guardan en tu dispositivo, en el almacenamiento del propio navegador.
- La ubicación es opcional. Al hacer la primera foto, la aplicación pregunta si quieres guardar también el lugar del gasto, como prueba de dónde ocurrió. Solo si dices que sí —y el permiso del propio móvil lo confirma— se anotan las coordenadas junto al gasto, en tu dispositivo: no se envían a ningún servidor nuestro. Se desactiva cuando quieras desde el menú de la aplicación.
- Tu voz no llega a nosotros. No recibimos ni guardamos ningún audio. El dictado de la justificación lo transcribe el reconocimiento de voz de tu navegador o de tu teléfono —el de Google en Chrome y en Android, el de Apple en iPhone—, que según el navegador puede procesar el audio en los servidores de su fabricante y bajo las condiciones de este. A la aplicación solo le llega el texto, y ese texto se queda en tu dispositivo. Si lo prefieres, escribes la justificación en lugar de dictarla.
- El justificante viaja de paso. Para que la IA lea un tique, la imagen o el PDF se envían a nuestro servidor, que se los pasa al proveedor de la inteligencia artificial y no los guarda. Con el justificante no le enviamos ni tu nombre de usuario ni tu código. No tenemos con ese proveedor un acuerdo de conservación cero: según su política de conservación de datos (actualizada el 1 de julio de 2026 y consultada el 14 de octubre de 2026), los borra de sus sistemas en un plazo de 30 días, y si sus sistemas detectan un uso contrario a sus normas puede conservarlos hasta dos años.
- La copia de seguridad es tuya. Si la activas, va a tu propio Google Drive con el permiso más estrecho disponible: la aplicación solo puede ver y gestionar los archivos que ella misma crea, no el resto de tu Drive. Puedes retirar ese permiso cuando quieras desde tu cuenta de Google. No guardamos copia en ningún servidor nuestro. Para conectar tu Drive, Google envía la autorización a nuestro servidor, que la canjea por las llaves de acceso a tu Drive y se las devuelve a la aplicación sin guardarlas; cuando caducan, la aplicación pide otras por el mismo camino, que tampoco las guarda. Esas llaves se quedan en tu dispositivo, y tus archivos van directamente de tu dispositivo a tu Drive, sin pasar por nuestro servidor.
- Del uso solo se cuentan números. Para llevar la cuenta de tus lecturas, saber cuánto cuesta el servicio y frenar abusos —aplicar el límite de lecturas de cada código y poder dar de baja uno que se use en contra de las condiciones de uso—, el servidor guarda, por cada nombre de usuario y nunca por el código:
- una huella (hash) del código, que sirve para reconocerlo sin guardarlo;
- cuántas lecturas tiene, cuántas ha usado cada mes o se le han devuelto, de qué tamaño y con qué modelo de IA;
- si está activo o dado de baja;
- las altas, recargas, ajustes, bajas y reactivaciones, con su fecha;
- de cada pago del que avisa Stripe, lo que explica el apartado 2: el bono, el importe, la fecha, la referencia del pago en Stripe y si la recarga se hizo sola;
- cuántas lecturas tiene en marcha y, mientras dura alguna, la hora hasta la que se espera, que se borra al terminar (o en la siguiente, si se corta);
- en el registro técnico del servidor, una línea con el nombre de usuario y la hora por cada lectura (con lo que ha costado), por cada comprobación del código, por cada recarga o ajuste y por cada aviso de pago de Stripe; ese registro se borra a los siete días.
Consecuencia honesta de todo esto: si pierdes el teléfono y no habías activado la copia de seguridad, no podemos recuperar tu libro, porque nunca lo tuvimos.
Cómo protegemos lo que pasa por nuestro servidor. Todo viaja cifrado (HTTPS), y el servidor de la aplicación pide a tu navegador que no se conecte nunca a él sin cifrar (HSTS). En ese servidor, de tu código solo queda una huella, nunca el código (salvo el respaldo de los códigos anteriores al 1 de octubre de 2026 que explica el último punto de la lista); los justificantes no se guardan; el registro técnico se borra a los siete días; y el permiso de Drive es el más estrecho disponible. El saldo de lecturas de cada código, sus altas y recargas y lo que se anota de cada pago están en una base de datos situada en la Unión Europea, y para consultarlos o cambiarlos desde el panel de la aplicación hace falta la clave de administrador del titular. Como cualquier servidor, el de la aplicación recibe la dirección IP de cada petición. Cloudflare, que lo aloja, cuenta las peticiones que llegan desde cada dirección IP a las rutas que comprueban el código, leen justificantes o conectan Drive, y a las del panel de la aplicación, y si llegan más de 10 en 10 segundos, bloquea las siguientes durante 10 segundos. En su panel, Cloudflare nos enseña, durante 31 días, una muestra de las peticiones que recibe el servidor de la aplicación, también de las que ese límite bloquea, con su dirección IP, según su documentación sobre el análisis de seguridad (actualizada el 15 de octubre de 2026) y sobre los eventos de seguridad (actualizada el 2 de octubre de 2026), consultadas las dos el 15 de octubre de 2026. Lo hacemos por nuestro interés legítimo en proteger el servicio frente a abusos (artículo 6.1.f del RGPD), y no usamos tu dirección IP para nada más, ni para saber dónde estás.
4. Base legal y conservación
El tratamiento de tu correo de contacto se basa en tu propia solicitud (relación precontractual y consentimiento). Conservamos esos mensajes mientras dure la relación y el tiempo necesario para atender responsabilidades legales.
La comprobación antirrobots del formulario se basa en nuestro interés legítimo (artículo 6.1.f del RGPD), como explica el apartado 1. Nosotros no guardamos nada de ella, salvo el motivo cuando falla por un problema nuestro.
Los datos de una compra se tratan y se conservan como explica el apartado 2: contrato y obligación legal, y la factura durante el plazo que marcan la Ley General Tributaria y el Código de Comercio.
Lo que el servidor de la aplicación guarda de cada código y de cada pago, como explican los apartados 2 y 3, se conserva mientras el código esté en uso y, como mucho, seis años desde su último movimiento, porque las recargas suelen ir ligadas a facturas; después se borra. Si nos pides que borremos tu código y sus datos, los borramos antes, salvo lo que se anota de cada pago y las recargas y los ajustes de lecturas de tu código (casi siempre van ligados a una compra, y los conservamos todos), que se conservan ese plazo, y una marca, sin tu nombre ni tu correo, de que ese código se borró, que se conserva sin plazo para que no pueda volver a usarse; el detalle está en Borrar tu código y sus datos. Lo que borramos de la base de datos del servidor sigue hasta 30 días después del borrado en sus copias de recuperación, que hace Cloudflare y caducan solas.
La limitación de peticiones al servidor de la aplicación por dirección IP se basa en nuestro interés legítimo (artículo 6.1.f del RGPD), como explica el apartado 3; Cloudflare enseña en su panel, durante 31 días, una muestra de las peticiones que recibe ese servidor, con su dirección IP.
Los datos que la aplicación guarda en tu dispositivo los conservas y los borras tú: la aplicación incluye la opción de vaciar el libro y de borrar gastos uno a uno.
5. Destinatarios
No vendemos datos personales. Intervienen únicamente los proveedores necesarios para que el servicio funcione: el alojamiento web (aloja esta web y el fichero temporal con tu solicitud), Google (aloja el programa que recoge las solicitudes y envía desde nuestro buzón el correo de respuesta y, si tú la activas, tu copia de seguridad en Drive) y el proveedor de la inteligencia artificial que lee los justificantes, que los procesa para responder y los conserva el plazo que explica el apartado 3: 30 días, o hasta dos años si sus sistemas detectan un uso contrario a sus normas. Si compras un bono, interviene además Stripe, que cobra el pago y genera la factura: lo que recibe, y en qué calidad, está en el apartado 2. Y Cloudflare, que aloja el servidor de la aplicación (por él pasan, sin guardarse, los justificantes que lee la IA y las llaves de acceso a tu Drive, y en él se lleva la cuenta de lecturas de cada código; el saldo de lecturas, las altas y las recargas de cada código, y lo que se anota de cada pago, se guardan en una base de datos de Cloudflare situada en la Unión Europea) y hace la comprobación antirrobots del formulario. Para el servidor de la aplicación actúa como encargado del tratamiento, según su acuerdo de tratamiento de datos (en vigor desde el 3 de abril de 2026, consultado el 30 de septiembre de 2026); en la comprobación antirrobots, como explica el apartado 1, actúa como encargado y, para mejorar su detección de robots, como responsable.
Parte de esos datos sale del Espacio Económico Europeo. El programa que recoge las solicitudes y envía el correo de respuesta está alojado en Google (Google LLC, Estados Unidos), y el proveedor de la inteligencia artificial que lee los justificantes también está fuera de la UE. Cada transferencia tiene su propia base. La de Google se ampara en una decisión de adecuación de la Comisión Europea (artículo 45 del RGPD): la Decisión de Ejecución (UE) 2023/1795, de 10 de julio de 2023, sobre el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. Google LLC figura como participante activo en ese marco para datos no laborales, comprobado en dataprivacyframework.gov el 24 de septiembre de 2026. La del proveedor de la inteligencia artificial se ampara en las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea (artículo 46.2.c del RGPD y Decisión de Ejecución (UE) 2021/914, de 4 de junio de 2021), que su contrato de encargo del tratamiento incorpora, comprobado el 24 de septiembre de 2026. La de Cloudflare (Cloudflare, Inc., Estados Unidos), que aloja el servidor de la aplicación y hace la comprobación antirrobots del formulario, se ampara en esa misma decisión de adecuación: Cloudflare figura como participante activo en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. («Active», con su recertificación en revisión), comprobado en dataprivacyframework.gov el 30 de septiembre de 2026.
6. Tus derechos
Puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación, portabilidad y retirada del consentimiento escribiendo a hola@verigastu.com. Para borrar tu código de acceso y los datos que tenemos de él, sigue los pasos de Borrar tu código y sus datos: basta un correo, y te contestamos en un mes como máximo. Si crees que no hemos atendido bien tu solicitud, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).
Ten en cuenta que, sobre los datos que viven en tu dispositivo, el acceso y la supresión los ejerces directamente tú, desde la propia aplicación o borrando los datos del sitio app.verigastu.es en tu navegador: nosotros no tenemos copia.
7. Menores
Verigastu está dirigido a profesionales autónomos mayores de edad. No está pensado para menores ni recogemos conscientemente sus datos.
8. Cambios en esta política
Si el producto cambia de forma que afecte a esta política, se actualizará este texto y se indicará la nueva fecha arriba. La última vez fue el 15 de octubre de 2026, al explicar qué hace Cloudflare con tu dirección IP para frenar abusos y precisar que tus datos fiscales solo pasan por nuestro servidor cuando la IA lee un justificante; también se explicó cuánto tiempo sigue lo que borramos en las copias de recuperación de la base de datos. Antes, el 14 de octubre de 2026, se explicó que tu código hace de cuenta y cómo pedir que lo borremos, qué guarda el programa que reparte los códigos, cuánto tiempo conserva los justificantes el proveedor de la inteligencia artificial y cómo protegemos lo que pasa por nuestro servidor; ese mismo día se explicó también que Stripe avisa al servidor de la aplicación de cada pago, para cargar el bono en ese momento, y qué se anota de ese aviso.